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domingo, 16 de diciembre de 2012

"El Nido" (Biblioteca Pública de Smara)




Si en la anterior entrada os hablaba de mi biblioteca favorita, en ésta os mostraré la que más dentro del corazón llevo: "El Nido", la primera biblioteca pública estable en los campamentos de refugiados saharauis de Tindouf (Argelia).

Imagino que ya todos conocéis la historia de los refugiados saharauis, expulsados de su tierra por Marruecos y obligados a vivir desde hace 35 años en el único territorio que les ofrece un poco de seguridad, bajo la protección de Argelia y del Frente Polisario. Poco más les proporciona esa tierra, porque es el lugar más inhóspito del mundo, un auténtico pedregal que no tiene ni siquiera la belleza del desierto de dunas y arenas interminables. Es la hammada argelina, el territorio que nombraban antiguamente los saharauis cuando maldecían a alguien (¡que tengas que vivir en la hammada!- le decían, sin sospechar que algún día ese sería su propio destino).



La única ayuda que reciben es el agua y los alimentos que, cada vez en menos cantidad, les proporciona ACNUR (el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) y la cooperación internacional (que Marruecos intenta bloquear una y otra vez con diversas acciones).

Pues dentro de esa cooperación internacional existen multitud de organizaciones de todos los países del mundo, entre ellos España, puesto que tenemos una deuda histórica con quienes fueron nuestros compatriotas durante décadas y a quienes abandonamos a su suerte tras los Acuerdos de Madrid de 1975. Bueno, como esto no es una lección de historia, ni una reivindicación política, paso a contaros qué es eso de "El Nido".

Hace poco más de 4 años, en un encuentro del escritor Gonzalo Moure con los alumnos del colegio San Narciso, de Marín (Pontevedra), surgió una idea a raíz de una pregunta que el autor hizo a los alumnos acerca de qué más ayuda creían ellos (que ya habían enviado audífonos al Sáhara) que podían llevar a los campamentos. Un niño levantó la mano y dijo que un bibliobús, un autobús cargado de libros. La idea parecía loca, imposible... Pero Gonzalo le dio algunas vueltas y tras mucho esfuerzo y dedicación al proyecto, consiguió el autobús (cedido por el Gobierno vasco) y lo llenó de libros (cedidos por editoriales y particulares).

El bibliobús necesitaba un nombre, y decidieron llamarlo como un pajarito que aparece por los campamentos cuando va a llover, augurio de buena suerte en aquella tierra tan seca. Y así, el Bubisher ("el pájaro que trae la buena suerte") empezó a recorrer las dairas (barrios) de la wilaya (campamento) de Smara.




Pero como todo pájaro necesita un nido donde descansar, alimentarse y dormir, el sueño de Gonzalo, que ya era el sueño de otras muchas personas, como del también escritor Ricardo Gómez, se amplió para convertirse en un maravilloso proyecto: construir una biblioteca estable en Smara, que sirviera de centro cultural y social para toda la población.

Y en poco más de un año, la biblioteca, llamada "El Nido de Bubisher" ya es una realidad, funcionando a pleno rendimiento, sin absolutamente ninguna ayuda institucional. Sólo la cooperación de particulares, editoriales y librerías ha hecho posible su construcción y puesta en marcha.



Yo he tenido el privilegio de formar parte de esta organización desde hace algo más de un año y de participar en la creación del fondo bibliográfico a través de una campaña de apadrinamiento de libros que consiguió más de 600 ejemplares (nuevos, comprados en librerías y seleccionados previamente por nosotros) en una pequeñísima ciudad como Zamora.

Y el aún mayor honor de asistir a la presentación, por parte del propio Gonzalo Moure, de "El Nido" en Smara en la Semana Santa del año pasado, aunque la verdadera inauguración se ha producido el mes pasado, con la puesta en funcionamiento de la biblioteca y la inauguración de todo el complejo.

Las tres fotos de volteretas que os enseño pertenecen a la puerta de la biblioteca (aún en obras en aquel momento como se puede apreciar), a la curva, o anfiteatro para representaciones, actuaciones, reuniones y encuentros, y, por último, a una biblioteca escolar de Smara, donde acabábamos de contar cuentos para un grupo de increíbles niños de 10 años.

Sólo me queda invitaros a conocer el Proyecto Bubisher (Asociación Escritores por el Sáhara-Bubisher) y a participar, cada uno dentro de sus posibilidades, en él. Porque esto sigue creciendo. Ya hay un Bubisher 2 en la wilaya de Ausser y seguro que los nidos se multiplicarán por todas las demás wilayas. Os aseguro que el proyecto os aportará mucho más que lo que vosotros le podáis aportar a él.

www.bubisher.com

¡Inshallah!